contra tiempo

¿Será?

¿Tú y yo… a contratiempo…?

Tú y yo dejamos de ser en esa, en esta cama azul con rosa.

Tú yo a contratiempo.

Tú y yo a contratiempo de tres cigarros y una cerveza.

Tú y yo a contratiempo de tres días juntos en lugares diferentes. Pero al fin y al cabo juntos, aunque a contratiempo de todo: de la familia, de los amigos y de los fantasmas del pasado. Al fin de todo y al final de todo juntos esa misma cama, bajo el mismo techo y bajo las mismas estrellas.

A contratiempo de nuestro mismo tiempo, de nuestra misma existencia, somos y dejamos de ser en el momento mismo que los dos estamos a contratiempo.

Somos a contratiempo de los años adolescentes de tu novia y mi novio, de la distancia que siempre nos separa, pero que al final siempre nos une; por que yo soy para ti y tú eres para mí.

A contratiempo del mismo… de ese amor, nuestro amor.

Ahí estoy… siempre estaré; por que a contratiempo será para ti y para mi… siempre tuyo, siempre mío, siempre nuestro.

Estoy a contra tiempo de ti y de mi.

De mi por que estoy condenada a muerte desde mi nacimiento.

De ti porque estas condenado a quererme sin querer tenerme.

Nuestro amor es a contratiempo de los dos, de nuestro tiempo, de nuestra existencia y de nuestra respiración.

Yo… yo quiero que me tengas para dejar de estar condenada. Tú no quieres tenerme por miedo a tomarme y amarme.

Abrazados los dos en la cama azul y rosa dejamos de estar a contratiempo, ya que el tiempo no existe, no fecunda, no siembra, no se oye y no se siente… somos los dos en la existencia de un tiempo prestado que no es tuyo ni mío pero que al estar los dos cuerpo contra cuerpo lo hacemos nuestro… por los años, por los obstáculos y los momentos.

En ese momento durante mis sueños locos y tu barba raspante somos uno, un solo sueño en un momento, en un solo instante donde tú y yo sólo somos y solos estamos para convencerme y convencerte que así, los dos, a contratiempo siempre nos hemos pertenecido.

Al final para estar tú y yo juntos, deberíamos tener el valor de quemar las naves.

Noviembre 6, 2008. Uncategorized.

Aún no hay comentarios

¡Sea el primero en comentar!

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.

Trackback URI